No había hecho nunca una pierna rellena, me parecía que
sería difícil, como ya os he dicho en alguna ocasión, no hay recetas difíciles, hay recetas más laboriosas.
Esta receta, lleva su tiempo, pero merece la
pena probarla, porque está deliciosa.
En casa nos gustan mucho las salsas agridulces, y esta le da
al ternasco un sabor exquisito.
Es un plato para un día de fiesta, yo la hice para el día de
Navidad, y les gusto tanto, que tuve que repetir el día de San Valentín, que es el patrón de mi pueblo.